Tú eras el huracán y yo la alta torre que desafía su poder: ¡tenías que estrellarte o que abatirme!… ¡No pudo ser! Tú eras el océano y yo la enhiesta roca que firme aguarda su vaivén: ¡tenías que romperte o que arrancarme!… ¡No pudo ser! Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados uno a arrollar, el otro a no ceder; la senda estrecha, inevitable el choque… ¡No pudo ser!
Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo?
Me causa mucha curiosidad qué pasará, no lo entiendo dijiste ya no, lo entendí y por que te quiero cedí; no te busqué. Ahora, después de tanto de no saber el uno del otro envías a tu mensajero buscándome….
Me intriga que tramas, por qué regresas. Pienso que es porque sabes que lo nuestro fue especial y ni tu ni yo vamos a poder vivir lo que pasamos sentimos y cómo nos amamos… sabess que es como dice la canción …el amor verdadero es tan sólo el primero. Y es que empiezo a sospechar que los demás son sólo para olvidar…
Soy un ñoño I know pero solo nosotros entendiamos nuestras ñoñerias y sobre todo y la mejor parte, las disfrutabamos.
No se para donde vas, la verdad no quiero verte aunque creo que esa parte testaruda esta muriendo y nace otra que si quiere; no sé, ahora no lo quiero, pues tengo algo… que si bien sé no es perfercto ni se comparará a lo que fuimos pues me siento amado y feliz. Pero si tu me buscas no sé qué va a pasar!


